Viajar por Mar es un placer y si es en crucero ..Provecho!




Podemos decir que viajar por mar es uno de los mayores placeres que una persona o personas se pueden dar en la vida y si es en un portentoso barco llamado Freedom of the Seas un placer mayor pero parece que pronto le sale competencia.
El mar llama cuanto el sol aprieta, y cada vez son más los que optan por un crucero para disfrutar de sus vacaciones. A bordo de un inmenso barco es posible recorrer distancias enormes sin dolor de oídos ni encierros claustrofóbicos. Al contrario: lo haces tumbado en una hamaca, tomando algo en un bar o durmiendo en un cómodo camarote. No es de extrañar, pues, que se considere un lujo para los amantes de la buena vida. Y aunque muchos de ellos ya tienen su yate privado, subirse a un crucero espectacular puede incrementar el lujo y facilita las relaciones sociales, algo que siempre se agradece.
Hasta ahora, el crucero más grande del mundo es el Freedom of the Seas, con 338,9 metros de eslora. Entre los atractivos de este rey de los mares destacan los jacuzzis colgantes, que sobresalen casi 4 metros del contorno del barco, los géiseres a nivel de suelo o la cascada. Además, tiene campo de minigolf, cuadrilátero de boxeo, pista de patinaje, parque acuático, centro comercial y varios bares y salones temáticos. En definitiva, una perla difícil de superar que realiza rutas por el Caribe y cuya suite puede alcanzar la cifra de los 2.500 euros por nueve noches.